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jueves, 24 de abril de 2014

Retahílas de Platero.

     Durante el mes de febrero estuvimos leyendo en clase algunos capítulos de Platero y yo, del cual se conmemora este año el centenario de su primera edición. De esta forma, para celebrar el Día del Libro hemos estado escribiendo retahílas con temática de los capítulos leídos, los cuales constaban de cuatro versos rimando el segundo y el cuarto. Estas retahílas las hemos escrito por parejas: un niño escribía el primer verso y su compañero escribía el segundo comenzándolo con la última palabra del primero. Aquí mostramos algunos ejemplos:

Platero es muy gris
gris como la plata
la plata es bonita
bonitas son sus patas.

Platero come frutas
frutas como la manzana
manzana jugosa
jugosa como la mañana.

Platero tiene su cabello muy suave
suave como el algodón
algodón blanco y fresco
fresco como el amor.

Platero toma el aire cada mañana
esta mañana salió a comer
comer hierba verde y fresca
fresca hierba es su poder.

Platero tiene escalofríos
escalofríos tiene la golondrina
golondrina pequeña
pequeña es esta rima.

Platero se clavó una púa
una púa larga y fina
tan fina como las gotas de agua
el agua que cayó en la encina.

Platero tiene una púa
la púa le pincha
pincha el pico de la golondrina
la golondrina se hincha.

Platero refregando el hocico
hocico de flores moradas y amarillas
amarillas como un rostro
rostro de margaritas.

Hay un charco de aguas de carmín
de carmín del anochecer
del anochecer tan intenso
tan intenso como el amanecer.

Platero ojos negros
negros como el azabache
azabache brillante
brillante como el paisaje.

Platero va con la luna
la luna esponjosa y grande
grande como una morera
morera de color extravagante.

Platero se clavó una púa
una púa mientras iba a “la Miga”
después de “la Miga” fue a un prado
en el prado encontró unas hormigas.

Platero cojeaba mucho
mucho lo quería Juan
Juan escribía libros
libros que compraban sus fans.

martes, 18 de febrero de 2014

Platero y yo. Capítulo XIX: "Paisaje grana".

     La cumbre. Ahí está el ocaso, todo empurpurado, herido por sus propios cristales, que le hacen sangre por doquiera. A su esplendor, el pinar verde se agria, vagamente enrojecido; y las hierbas y las florecillas, encendidas y transparentes, embalsaman el instante sereno de una esencia mojada, penetrante y luminosa.
     Yo me quedo extasiado en el crepúsculo. Platero, granas de ocaso sus ojos negros, se va, manso, a un charquero de aguas de carmín, de rosa, de violeta; hunde suavemente su boca en los espejos, que parece que se hacen líquidos al tocarlos él; y hay por su enorme garganta como un pasar profuso de umbrías aguas de sangre.
     El paraje es conocido, pero el momento lo trastorna y lo hace extraño, ruinoso y monumental. Se dijera, a cada instante, que vamos a descubrir un palacio abandonado... La tarde se prolonga más allá de sí misma, y la hora, contagiada de eternidad, es infinita, pacífica, insondable...
     - Anda, Platero...
  1. ¿Qué hora del día crees que es? Razona tu respuesta.
  2. ¿Qué quiere decir: "herido por sus propios cristales"? 
  3. ¿Qué es el ocaso? ¿Por qué dice el autor que los cristales le hacen sangre? 
  4. ¿De qué color son las aguas del charco? ¿Por qué? 
  5. ¿Qué significa: "hunde su boca en los espejos"? ¿Es alguna figura retórica? 
  6. ¿A qué se refiere el autor cuando dice: "que parece que se hacen líquidos al tocarlos él"? ¿Por qué crees que lo dice?

lunes, 17 de febrero de 2014

Platero y yo. Capítulo XIII: "Las golondrinas".

     Ahí la tienes ya, Platero, negrita y vivaracha en su nido gris del cuadro de la Virgen de Montemayor, nido respetado siempre. Está la infeliz como asustada. Me parece que esta vez se han equivocado las pobres golondrinas, como se equivocaron, la semana pasada, las gallinas, recogiéndose en su cobijo cuando el sol de las dos se eclipsó. La primavera tuvo la coquetería de levantarse este año más temprano; pero ha tenido que guardar de nuevo, tiritando, su tierna desnudez en el lecho nublado de marzo. ¡Da pena ver marchitarse, en capullo, las rosas vírgenes del naranjal! 
     Están ya aquí, Platero, las golondrinas, y apenas se las oye, como otros años, cuando el primer día de llegar lo saludan y lo curiosean todo, charlando sin tregua en su rizado gorjeo. Le contaban a las flores lo que habían visto en África, sus dos viajes por el mar, echadas en el agua, con el ala por vela, o en las jarcias de los barcos; de otros ocasos, de otras auroras, de otras noches con estrellas... 
     No saben qué hacer. Vuelan mudas, desorientadas, como andan las hormigas cuando un niño les pisotea el camino. No se atreven a subir y bajar por la calle Nueva en insistente línea recta con aquel adornito al fin, ni a entrar en sus nidos de los pozos, ni a ponerse en los alambres del telégrafo, que el norte hace zumbar, en su cuadro clásico de carteras, junto a los aisladores blancos... ¡Se van a morir de frío, Platero!
Juan Ramón Jiménez
  1. ¿Por qué se equivocaron las gallinas?
  2. ¿Y las golondrinas?
  3. ¿Quién más se equivocó? ¿Por qué? 
  4. ¿De dónde venían las golondrinas de la lectura? ¿Por qué estaban allí? 
  5. ¿Por qué se han marchitado las rosas vírgenes del naranjal? 
  6. ¿Qué quiere decir el autor con: "el ala por vela"? 
  7. ¿En qué tiempo verbal está escrita la lectura? Escribe de nuevo el primer párrafo en ____________________. 
  8. Busca tres palabras del texto que sean esdrújulas.
  1. Al pueblo de Platero han llegado 240 golondrinas. Si el 40% de ellas son machos, ¿cuántas golondrinas son hembras?
  2. Si de las hembras 1/3 son de color marrón, ¿cuántas golondrinas hembras son de dicho color? ¿Qué porcentaje representan?
     Las golondrinas volaban por las calles de Moguer, pueblo donde está ambientado el libro “Platero y yo”. Observa sus calles, contesta y resuelve.
  1. Señala de azul dos calles que sean paralelas, de amarillo dos que sean secantes y de verde dos que sean perpendiculares.
  2. Señala con lápiz y regla el ángulo formado por las calles: Carretería y Xandro Valero, Angustias y San Antonio, y mide cuántos grados mide cada uno.
  3. Traza sobre el mapa, con lápiz y regla, el itinerario que seguirías para ir desde la Calle Platero hasta la Casa Natal de Juan Ramón Jiménez. ¿Cuántos ángulos de cada tipo (agudos, rectos, obtusos) se forman?
     Pincha en el siguiente enlace y contesta a las preguntas:
  1. ¿De qué trata la web?
  2. ¿Qué diferencia de peso hay entre las golondrinas estudiadas? ¿Y de longitud del ala?
  3. ¿Qué es la migración posnupcial u otoñal? ¿Cuál de las dos inició antes su migración?
  4. ¿En qué fecha llegó cada una a Madrid después del inicio de la migración primaveral?

miércoles, 12 de febrero de 2014

Platero y yo. Capítulo XII: "La púa".

     Entrando en la dehesa de los Caballos, Platero ha comenzado a cojear. Me he echado al suelo...
     - Pero, hombre, ¿qué te pasa?
     Platero ha dejado la mano derecha un poco levantada, mostrando la ranilla, sin fuerza y sin peso, sin tocar casi con el casco la arena ardiente del camino.
     Con una solicitud mayor, sin duda, que la del viejo Darbón, su médico, le he doblado la mano y le he mirado la ranilla roja. Una púa larga y verde, de naranjo sano, está clavada en ella como un redondo puñalillo de esmeralda. Estremecido del dolor de Platero, he tirado de la púa; y me lo he llevado al pobre al arroyo de los lirios amarillos, para que el agua corriente la lama, con su larga lengua pura, la heridilla.
     Después, hemos seguido hacia la mar blanca, yo delante, él detrás, cojeando todavía y dándome suaves topadas en la espalda.
Juan Ramón Jiménez
  1. ¿Por qué cojeaba Platero?
  2. ¿Qué es la ranilla?
  3. ¿Qué época del año crees que es? Razona tu respuesta.
  4. ¿Con qué compara la púa? ¿Por qué?
  5. ¿A qué se refiere Juan Ramón cuando dice: "su larga lengua pura"?
  6. Escribe tres verbos que aparezcan en la lectura y analízalos como viene en la tabla. Te será de ayuda pinchar en este enlace para conocer los tiempos verbales.
verbo
persona
número
tiempo verbal
infinitivo
conjugación
ha comenzado
3ª persona
singular
pret. perf. comp.
comenzar
1º conjug.




















martes, 11 de febrero de 2014

Platero y yo. Capítulo VI: "La miga".

     Si tú vinieras, Platero, con los demás niños, a la miga, aprenderías el a, b, c, y escribirías palotes. Sabrías tanto como el burro de las Figuras de cera -el amigo de la Sirenita del Mar, que aparece coronado de flores de trapo, por el cristal que muestra a ella, rosa toda, carne y oro, en su verde elemento-; más que el médico y el cura de Palos, Platero. 
     Pero, aunque no tienes más que cuatro años, ¡eres tan grandote y tan poco fino! ¿En qué sillita te ibas a sentar tú, en qué mesa ibas tú a escribir, qué cartilla ni qué pluma te bastarían, en qué lugar del corro ibas a cantar, di, el Credo? 
     No. Doña Domitila -de hábito de Padre Jesús de Nazareno, morado todo con el cordón amarillo, igual que Reyes, el besuguero-, te tendría, a lo mejor, dos horas de rodillas en un rincón del patio de los plátanos, o te daría con su larga caña seca en las manos, o se comería la carne de membrillo de tu merienda, o te pondría un papel ardiendo bajo el rabo y tan coloradas y tan calientes las orejas como se le ponen al hijo del aperador cuando va a llover... 
     No, Platero, no. Vente tú conmigo. Yo te enseñaré las flores y las estrellas. Y no se reirán de ti como de un niño torpón, ni te pondrán, cual si fueras lo que ellos llaman un burro, el gorro de los ojos grandes ribeteados de añil y almagra, como los de las barcas del río, con dos orejas dobles que las tuyas.
Juan Ramón Jiménez
  1. ¿Qué crees que es “la miga”?
  2. ¿Qué podría hacer Platero en “la miga”?
  3. ¿De qué color es la Sirenita del Mar?
  4. ¿Por qué le dice el autor a Platero que no puede ir a “la miga”?
  5. ¿Quién crees que es Domitila?
  6. Rodea los verbos de las frases destacadas del texto y analízalos.
  7. La palabra pluma es polisémica, es decir, tiene varios significados. Búscalos y escribe cuál es el que tiene en la lectura.
  8. Si le añadimos a pluma el sufijo –aje, ¿qué palabra se forma? ¿En qué cambia su significado?

     En la lectura Juan Ramón Jiménez hace referencia al cura de Palos. Palos de la Frontera es una localidad de la provincia de Huelva. Fíjate en el plano de sus calles y contesta a las preguntas.
  1. Repasa de rojo dos calles que sean paralelas y escribe aquí sus nombres.
  2. Repasa de azul dos calles que sean perpendiculares y escribe aquí si nombres.
  3. Repasa con lápiz y regla el ángulo formado por estas calles y mídelos con el transportador: Calle Moguer y calle Panamá; Calle Cocola y calle Colombia.
  4. Repasa de amarillo sobre las calles una línea poligonal cerrada de cuatro segmentos.

lunes, 10 de febrero de 2014

Platero y yo. Capítulo V: "Escalofrío".

     Hoy tendrás que escuchar la lectura en vez de leerla. Pincha aquí y para hacerlo y contesta a las preguntas luego.
  1. ¿De qué color es el almendro? ¿Por qué está de ese color?
  2. ¿A qué dice que huele Juan Ramón Jiménez?
  3. ¿Dónde va Juan Ramón: montado en Platero o caminando? Razona tu respuesta con alguna frase de la lectura que así lo indique.
  4. Fíjate en estas figuras retóricas que usa Juan Ramón Jiménez. Di qué tipo es cada una y explícalas: “pisa la luna y la hace pedazos”; “un enjambre de claras rosas de cristal”.
  5. Haz un dibujo sobre el capítulo.
 

miércoles, 5 de febrero de 2014

Platero y yo. Capítulo III: "Juegos del anochecer".

     Cuando, en el crepúsculo del pueblo, Platero y yo entramos, por la oscuridad morada de la calleja miserable que da al río seco, los niños pobres juegan a asustarse, fingiéndose mendigos. Uno se echa un saco a la cabeza, otro dice que no ve, otro se hace el cojo...
     Después, en ese brusco cambiar de la infancia, como llevan unos zapatos y un vestido, y como sus madres, ellas sabrán cómo, les han dado algo de comer, se creen unos príncipes.
     - Mi padre tié un reló e plata.
     - Y er mío, un cabayo.
     - Y er mío, una ejcopeta.
     Reloj que levantará a la madrugada, escopeta que no matará el hombre, caballo que llevará a la miseria...
     El corro, luego. Entre tanta negrura una niña forastera, que habla de otro modo, la sobrina del Pájaro Verde, con voz débil, hilo de cristal acuoso en la sombra, canta entonadamente, cual una princesa: 
Yo soy laaa viudiiitaa
del Condeee de Oree... 
     ...¡Sí, sí! ¡Cantad, soñad, niños pobres! Pronto, al amanecer vuestra adolescencia, la primavera os asustará, como un mendigo, enmascarada de invierno.
     - Vamos Platero...
 Juan Ramón Jiménez
  1. ¿A qué juegan los niños?
  2. ¿A qué hora lo hacen? Escribe las palabras o frases que hacen referencia a la hora del día que es.
  3. ¿Por qué se creen unos príncipes según el autor?
  4. Escribe correctamente las frases que dicen los niños. ¿Por qué están escritas así?
  5. ¿Por qué dice que la niña habla de otro modo?
  6. ¿Hay alguna comparación en el texto? ¿Cuál?
  7. ¿A qué se refiere el autor cuando dice: "hilo de cristal acuoso en la sombra"?
  8.  Cambia el primer párrafo de este capítulo. Escríbelo como si quien narrase la historia fuese uno de los niños.
     Ya has visto que los niños de hace unas décadas no necesitaban muchas cosas para jugar. Entra en esta web y mira qué otros juegos practicaban, seguro que muchos te suenan. Así podrás practicarlos luego en la clase de Educación Física, en el recreo o por las tardes en casa.

lunes, 3 de febrero de 2014

Platero y yo. Capítulo I:"Platero".

     Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro.
     Lo dejo suelto y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas... Lo llamo dulcemente: "¿Platero?", y viene a mí con un trotecillo alegre que parece que se ríe, en no sé qué cascabeleo ideal...
     Come cuanto le doy. Le gustan las naranjas mandarinas, las uvas moscateles, todas de ámbar; los higos morados, con su cristalina gotita de miel...
     Es tierno y mimoso igual que un niño, que una niña...; pero fuerte y seco por dentro, como de piedra... Cuando paso sobre él, los domingos, por las últimas callejas del pueblo, los hombres del campo, vestidos de limpio y despaciosos, se quedan mirándolo:
     — Tié asero...
     Tiene acero. Acero y plata de luna, al mismo tiempo.
Juan Ramón Jiménez
  1. Subraya los nombres, rodea los adjetivos y recuadra los determinantes en cada caso: los higos morados; su cristalina gotita; las uvas moscateles; los espejos de azabache; las naranjas mandarinas.
  2. Di por qué llevan tilde estas palabras: algodón, ámbar.
  3. ¿Qué es el azabache? ¿Qué crees que quiere decir el autor con: "solo los espejos de azabache de sus ojos…"?
  4. ¿Qué color es gualda?
  5. En este capítulo en el que describe a Platero, Juan Ramón Jiménez sugiere impresiones a nuestros sentidos: a la vista, al oído, al tacto. Señala cuáles:
Platero
Las flores, las frutas, el campo,…
Formas, colores



Sonidos



tacto



  1. La comparación es el primer paso para la metáfora y es un recurso poético de primer orden. Juan Ramón se sirve de ella muy frecuentemente utilizando diversos tipos de estructuras. Busca en el texto y escríbelas (Ej.: sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro).
  2. Juan Ramón Jiménez está describiendo a su burro. Vamos a ver cómo lo hace. ¿Cuántos párrafos tiene el texto? ¿Qué dice en cada uno?
  3. Ahora, elige tú tu propia mascota y descríbela usando la misma estructura que utiliza Juan Ramón Jiménez.